domingo, 24 de diciembre de 2017

Feliz Navidad y Año 2018




La magia de la Navidad es que hace que un año se pase volando, nos hace reflexionar sobre lo que hemos luchado, sobre lo que hemos ganado y perdido, sobre todos aquellos que se nos han unido en nuestro camino y aquellos que nos dejaron, dándonos fuerza para seguir adelante. Despertad y sacar a la luz los mejores sentimientos del ser humano y nos hace apreciar mejor el verdadero valor de la amistad, la familia y el amor.

De parte de toda la asociación de Filatelia y Coleccionismo de Alcalá de Henares Feliz Navidad y Feliz 2018!!!
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El curioso caso del presunto cartón-moneda Alcalaíno de la Guerra Civil

El curioso caso del presunto cartón-moneda
alcalaíno de la Guerra Civil



En nuestra condición de coleccionistas -más bien de juntadores- de sellos y monedas, sabíamos desde hacía mucho tiempo que durante la Guerra Civil muchos ayuntamientos españoles emitieron papel moneda local -dinero fiduciario, según la terminología legal-, de circulación restringida a su término municipal, a causa de la fragmentación y el caos que se adueñaron de buena parte del territorio republicano durante el conflicto bélico, impidiendo en muchas ocasiones el libre uso de la peseta republicana.
En realidad, más que billetes -evidentemente no se solía utilizar metal para estas acuñaciones- podría hablarse de vales, es decir, de algo que iba tan sólo un poco más allá del simple trueque... pero las circunstancias imponían estas condiciones que durarían, cada vez más agravadas, hasta el final de la guerra.
Aunque basta con consultar cualquier catálogo numismático, o rastrear en internet, para encontrarnos con numerosos ejemplos de estos curiosos y fugaces billetes, nosotros  nunca habíamos tenido la menor idea de que hubiera habido emisiones -decir acuñaciones sería sin duda exagerado- de este tipo en Alcalá, lo que bien mirado tenía su lógica dado que nuestra ciudad mantuvo sus comunicaciones con Madrid durante toda la guerra, por lo que en ningún momento se dio en ella el aislamiento que padecieron en otros muchos lugares de España. Como mucho, conocíamos la existencia de algún billete local, como el emitido en la localidad toledana de Los Navalmorales, que recogía la figura de Manuel Azaña, el entonces presidente de la República, rompiéndose la norma tácita de no representar en monedas, billetes o sellos a personajes vivos excepto a los monarcas... y a algún que otro dictador, como puede comprobar cualquiera que conserve alguna de las antiguas monedas de Franco.


Imágenes cedidas por www.losnavalmorales.org

Por esa razón, cual sería nuestra sorpresa al mostrarnos hace unos meses unos amigos un puñado de cartones-moneda -así figura escrito en ellos- que había comprado poco antes en una de sus visitas al Rastro madrileño. Para empezar no se trataba de billetes sino de “monedas”, entendiendo como tales a unos discos de cartón del tamaño de una moneda -unos tres centímetros y medio de diámetro- e impresos por una sola cara, pero con la misma misión de funcionar como “dinero” provisional de uso local, principalmente para suplir la falta de calderilla debido a la escasez de metales provocada por la guerra.

El origen de este cartón-moneda, tal como se le denominó, hay que buscarlo en un decreto del Consejo de Ministros de fecha 24 de febrero de 1938, mediante el cual se autorizaba la emisión de unos discos de cartón, impresos por una sola cara con el escudo de la II República, a los cuales se les pegaba en el anverso un sello de correos, que era lo que establecía el valor monetario -normalmente reducido, apenas unos céntimos- de los mismos.

Sin embargo, en la mayoría de los cartones-moneda no figuraba el aludido escudo de la II República, sino motivos diversos junto con los nombres de distintas localidades españolas que, presuntamente, los habrían emitido... y en varias de ellas figuraba Alcalá.


Claro está que las cosas no son tan sencillas como pudiera parecer en un principio. En diferentes foros numismáticos hemos podido leer diversas denuncias acerca de la falsedad de estos cartones-moneda, no los del escudo republicano sino las “acuñaciones” locales, todas ellas fechadas en 1937 -es decir, con anterioridad al citado decreto de 1938-, que serían tan sólo unas burdas imitaciones recientes.

No somos los más adecuado para opinar al respecto, aunque lo cierto es que existen al menos un par de detalles que inducen a la desconfianza. Primero, que aparecieran de repente, más de setenta años después de su presunta emisión, sin que nadie hasta entonces se hubiera hecho eco de su existencia, y segundo que hayan inundado el mercado coleccionista hasta unos extremos verdaderamente sorprendentes. Basta hacer un rastreo por internet, y más concretamente por las páginas de compraventa de artículos de coleccionismo, para descubrir que están por todos los lados; de hecho, he llegado a encontrar incluso la oferta de un lote “completo” -al menos así lo indicaba el vendedor- ¡de nada menos que 60 motivos distintos!... lo cual, se mire como se mire, resulta de todo punto disparatado, ya que parece lógico pensar que, en plena Guerra Civil, las autoridades locales de la época, de haberlos emitido realmente, se hubieran conformado con una cantidad mínima de modelos en lugar de entretenerse para hacer las delicias de los coleccionistas locales tres cuartos de siglo después.

Por si fuera poco, si seguimos rastreando por la red nos encontraremos con que esta inusitada eclosión de motivos alcalaínos no se reduce al citado cartón-moneda, ya que disponemos también de una completísima oferta de cupones -o vales- de todo tipo, emitidos presuntamente tanto durante la Guerra Civil como en la posguerra: los hay de la Casa del Pueblo -curiosamente ilustrados con fachadas de edificios religiosos-, de Izquierda Republicana, de fábricas como Forjas o las cerámicas Estela y Pinilla, de la parroquia de San Pedro, del cine Cervantes, del Teatro Salón Cervantes, de la cárcel, de tiendas de comestibles y bares, de Acción Católica, de donativos pro víctimas de la guerra, o de la ayuda americana, ya en los años cincuenta; e incluso algunos tan pintorescos como el de una peluquería de la calle Mayor -no indica más datos, ni tan siquiera el número en el que habría estado ubicada- válidos para cortes de pelo y afeitados, algo dudosamente susceptible de racionamiento incluso en los períodos más duros -están “fechados” en 1942- de la posguerra.

En ocasiones incluso nos encontramos con sorprendentes premoniciones en forma de dibujos, en los reversos de cupones “fechados” en 1937, de la verja de entrada de la Casa de Cervantes -inaugurada en 1956-, el chapitel actual de la torre de Santa María, reconstruido en 1983 en sustitución del antiguo, desaparecido durante un incendio en 1974, e incluso del actual escudo municipal, aprobado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid de fecha 10 de marzo de 1987.

Volviendo al tema de los cartones-moneda que tenemos localizados, y haciendo abstracción de su verdadero origen, éstos son un total de ocho tal como acabamos de indicar, aunque según todos los indicios su cifra real debe de ser muy superior. Todos ellos llevan un dibujo central y, en forma de orla alrededor del mismo, figura el texto “CARTÓN MONEDA DE USO PROVISIONAL”, así como los datos de la población y la fecha, “ALCALÁ DE HENARES (MADRID) 1937”. En todos los casos están rotulados a mano cambiando la caligrafía de uno a otro, aunque su diseño es muy similar y salido probablemente de la misma mano.


Ejemplares de cartón-moneda “alcalaínos”

En cuanto a los dibujos, éstos hacen alusión, de forma más o menos explícita, a temas cervantinos en todos los casos excepto en uno, de inspiración taurina. Como se puede apreciar en las fotografías, su estilo es bastante esquemático, casi diríase que rozando lo naïf. Vemos una mano que sostiene una pluma con la que escribe en un libro, la cual podríamos identificar sin demasiado esfuerzo con la de Cervantes; dos bustos -uno lateral y otro frontal- de, diríase, don Quijote; dos Quijotes de cuerpo entero y diferente diseño, en ambos casos recordando a los dibujos infantiles y, por último, dos cabezas de caballo que dudo en atribuir a Rocinante o a la montura de un picador.
El último cartón-moneda se sale claramente de esta temática, ya que representa, también de manera bastante esquemática, la cabeza de un toro y una espada probablemente haciendo alusión a la suerte de matar.
Y eso es todo... por el momento.


El artículo ha sido recopilado del gran blog http://www.jccanalda.es
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Alcalá en la Lotería

Aunque no con demasiada frecuencia, Alcalá ha aparecido varias veces en los décimos de lotería, tanto en la Nacional como en los sorteos de la ONCE, e incluso en otros menos conocidos como el de la OID. He reseñado todos aquellos de los que tengo noticia, aunque no puedo garantizar que la relación sea completa.



Lotería Nacional




Éste es el décimo más antiguo que conocemos de todos los dedicados a Alcalá por la Lotería Nacional. Está fechado el 21 de mayo de 1983 y, como puede apreciarse, representa al monumento más conocido de Alcalá, la fachada de la Universidad.





Hubieron de pasar quince años hasta que Alcalá volviera a aparecer en los décimos de la Lotería Nacional, concretamente en el correspondiente al sorteo del 21 de mayo de 1998, siendo el motivo de la ilustración en esta ocasión el escudo de la ciudad.




Tan sólo dos días separaron el sorteo anterior de éste del 23 de mayo de 1998, una llamativa casualidad después de haber pasado tanto tiempo desde el primero. En esta ocasión el motivo de la ilustración es el portapaz del cardenal Cisneros que se conserva en el museo diocesano de la Magistral-Catedral, una de las pocas obras de arte del gran patrimonio que otrora se custodiara en este templo salvadas del desastre de la Guerra Civil.





Menos de un año después, el 10 de abril de 1999, apareció un nuevo décimo de lotería, conmemorando en esta ocasión el quinto centenario de la fundación por el cardenal Cisneros de la Universidad de Alcalá. El motivo del mismo fue un relieve del artista renacentista Felipe Bigarny que reproduce el busto del cardenal.





El 24 de julio de 1999, apenas tres meses más tarde y también dentro de las celebraciones del quinto centenario de su fundación, la fachada de la Universidad de Alcalá volvía a figurar en un sorteo de la Lotería Nacional; nótese, a título de curiosidad, su similitud con el décimo de 1983, aunque en esta ocasión se trata de una fotografía y no, como en el caso anterior, de un dibujo.





Tras diez años y medio olvidada de Alcalá, a principios de 2010 la Lotería Nacional volvió a recordar a nuestra ciudad no una, sino dos veces en una misma semana. El primer sorteo tuvo lugar el jueves 28 de enero, y en el décimo aparece representada una fotografía de la portada del Archivo General de la Administración; curiosamente un edificio nuevo y sin el menor valor artístico, aunque sí científico y cultural dada la valía de los documentos que alberga. Quizá muchos hubiéramos preferido que el elegido hubiera sido alguno de los antiguos monumentos que atesora la ciudad, pero...





Tan sólo dos días más tarde, el sábado 30 de enero, el sorteo estuvo dedicado en esta ocasión al nuevo Parador de Turismo, dentro de una serie dedicada a estos prestigiosos establecimientos hoteleros. La vista seleccionada en esta ocasión fue la de la anodina portada, cuando quizá hubiera sido más vistoso elegir alguno de los elementos conservados del antiguo convento dominico, como por ejemplo el claustro.





He de reconocer que la vinculación de Alcalá con el billete correspondiente al sorteo de la Lotería Nacional del 19 de septiembre de 2013 está bastante cogida por los pelos, ya que éste está dedicado al franciscano mallorquín fray Junípero Serra, del que reproduce la estatua que tiene dedicada este santo en Palma de Mallorca. Sin embargo, al pie de la ilustración aparece un texto indicando que fue el fundador de las Misiones de California, resaltando la de San Diego de Alcalá, la primera de ellas y también la más conocida. El fondo del cuerpo principal del décimo, sobre el que están impresos el número, la fecha y el resto de los datos relativos al sorteo, corresponde precisamente a la fachada de esta Misión, declarada monumento histórico por el gobierno norteamericano.
Lo que se nos escapa por completo es el significado de la mención a Josep Ramis y al año 1958; aunque en un principio pensé que podría tratarse del nombre del escultor y del año de erección de la escultura, en realidad ésta es obra de Horacio de Eguía y fue realizada en 1965. Por su parte Josep -o José- Ramis de Ayreflor, única persona de este nombre que he encontrado, no fue un escultor, sino un historiador mallorquín que ejerció el cargo de archivero de la Diputación Provincial de las Baleares, por lo que sinceramente no entiendo los motivos de su mención.





Pese a que el cupón de la Lotería Nacional correspondiente al sorteo del 7 de mayo de 2016 estuvo dedicado a la Cruz Roja, Alcalá aparece en él chupando cámara, si nos permiten esta expresión coloquial. El motivo principal de la fotografía que lo ilustra es un voluntario de esta entidad benéfica empujando una silla de ruedas, pero si se fijan con atención en el edificio que aparece al fondo descubrirán que se trata de parte de la fachada de la Universidad, de lo que se deduce que la fotografía fue tomada en la plaza de San Diego.






ONCE




De la Lotería Nacional hemos de pasar ahora a los cupones de la ONCE. En 1999, concretamente el 19 de agosto, y dentro de una serie dedicada a los gigantes y cabezudos de diferentes localidades españolas, apareció este décimo en el que figuran los seis integrantes de la denominada comparsa cervantina: Don Quijote, Sancho Panza, Dulcinea, el Bachiller y los Duques. Por supuesto la comparsa completa era entonces, y todavía lo es más hoy en día, mucho más amplia, pero sin duda estos seis gigantes, a los que recientemente se les ha sumado el dedicado al propio Miguel de Cervantes, son los más representativos de toda ella.
Se completa el motivo con un fondo en el que se aprecia el Torreón de Tenorio, anejo al palacio arzobispal.





Poco más de un año más tarde, el 2 de octubre de 2000, la ONCE volvía a recordar a Alcalá en una serie dedicada en esta ocasión a los lugares españoles nombrados Patrimonio de la Humanidad. En el décimo se aprecia un detalle de la fachada de la Universidad, y el fondo se completa con una vista de las torres de la ciudad.





El 6 de febrero de 2003, dentro de una serie dedicada a los paradores nacionales, la ONCE dedicó el cupón a la Hostería del Estudiante; recordemos que entonces todavía no había sido inaugurado el Parador de Santo Tomás, situado justo enfrente de la añeja Hostería. El motivo elegido para representarla corresponde en esta ocasión a un montaje realizado con fotografías del patio, del pozo y de la puerta que se abre a la calle de San Pedro y San Pablo, sin que paradójicamente aparezcan ni la portada principal de la calle de los Colegios, ni tampoco el patio Trilingüe.




En 2004 la ONCE dedicó una serie a las poblaciones españolas de más de cincuenta mil habitantes, correspondiéndole a Alcalá el del sorteo del 25 de noviembre. El motivo que representa el cupón es el escudo de la ciudad junto con una alegoría en la que se suman la figura de Miguel de Cervantes y la leyenda que recuerda su condición de ciudad patrimonio de la humanidad. El dibujo se completa con un mapa de España y unos breves datos estadísticos sobre nuestra ciudad.





El año 2005 se cumplía el cuarto centenario de la publicación del Quijote, razón por la que la ONCE decidió dedicar una serie de sus copones a lo que denominó Rincones del Quijote. En el sorteo del día 13 de noviembre el protagonismo le correspondió a la Casa de Cervantes, cuyo claustro aparece representado en el cupón. Llama la atención, por cierto, que bajo el logotipo del centenario aparezca el nombre de Castilla-La Mancha, a la cual evidentemente no pertenece Alcalá.





El sorteo de fin de semana del 29 de octubre de 2006 de la ONCE estuvo dedicado de nuevo a Alcalá, en esta ocasión y por vez primera en este organismo a la Universidad, dentro de una serie dedicada a las universidades españolas. Al igual que ocurriera con los anteriores sorteos de la Lotería Nacional, el motivo elegido en esta ocasión fue la fachada del colegio mayor de San Ildefonso.





Aproximadamente un año y medio más tarde, el 9 de marzo de 2008, y también dentro del sorteo de fin de semana de la ONCE, volvió a aparecer Alcalá en los cupones de este organismo, en esta ocasión dentro de la serie dedicada a los museos españoles. El elegido en esta ocasión fue el Museo Arqueológico Regional de la comunidad de Madrid, asentado en el antiguo convento de la Madre de Dios, en la plaza de las Bernardas.
A mi entender el motivo elegido para ilustrar el cupón -la maqueta de una puerta califal de los siglos X-XI, presumiblemente la del arruinado castillo del Val- no se puede decir que sea demasiado afortunado, ya que hubiera resultado más vistoso reproducir, pongo por ejemplo, uno de los muchos mosaicos que se conservan en este mismo museo... pero en fin, lo importante es que ahí está.





Ni siquiera un mes tardó la ONCE en recordar de nuevo a nuestra ciudad también en la misma serie dedicada a los museos españoles, correspondiendo el cupón del día 6 de abril de 2008 a la Casa de Cervantes, que aparecía así por segunda vez en los sorteos de este organismo. En cuanto al motivo elegido no sólo se renunció de nuevo a reproducir lo más obvio, la fachada, sino también a hacerlo con alguna de las salas, optándose al igual que en 2005 por una vista bastante insulsa del patio aunque, eso sí, diferente y en esta ocasión una fotografía, a diferencia del dibujo del caso anterior.





Hubo que esperar un año y casi nueve meses para que la ONCE volviera a traera Alcalá a sus cupones, en esta ocasión en el marco de una serie dedicada a las ciudades catedralicias. Así, con fecha de 20 de diciembre de 2009 el cupón del sorteo de fin de semana estuvo dedicado a la Magistral o, por hablar con mayor propiedad, a la Catedral de Alcalá, un monumento que hasta ahora había sido recordado en los cupones de la ONCE. Curiosamente los responsables del diseño no recurrieron a lo que en un principio parecía más obvio, la fachada principal o la torre, optando por reproducir el interior de la nave central visto desde la puerta de entrada.





En sentido estricto no corresponde a Alcalá, sino al quincuagésimo aniversario de la creación de la Brigada Paracaidista, el cupón que emitió la ONCE para el sorteo del 3 de febrero de 2016; pero es tan estrecha la vinculación de esta unidad militar con nuestra ciudad, que resulta obligado incluirlo aquí. Como se puede apreciar, en el cupón aparece el escudo de la Brigada flanqueado por dos fotografías que reproducen dos escenas de su actividad habitual, con los soldados montando en un helicóptero y saltando desde un avión.





Netamente alcalaíno es, por el contrario, el cupón de la ONCE correspondiente al sorteo del 11 de octubre de 2016, ya que está dedicado al ya famoso Mercado Cervantino que se celebra en la ciudad todos los años coincidiendo con el aniversario del bautismo de Cervantes. Tal como se puede apreciar, el motivo elegido es una fotografía del actor que encarna a Don Quijote durante la celebración del Mercado.



OID




Al menos en cinco ocasiones, entre enero y febrero de 2010 -26 de enero y 1, 11, 15 y 16 de febrero-, la OID -Organización Impulsora del Discapacitado- utilizó como motivo para los cupones de su sorteo de lotería una vista de la plaza de Cervantes, siempre la misma, bajo el epígrafe Ciudades españolas: Alcalá de Henares. Desconemos si recurrió a este motivo durante más días, pero al ser idénticos, salvo en la fecha, basta con reproducir uno cualquiera de ellos para recordar esta iniciativa.


El artículo ha sido recopilado del gran blog http://www.jccanalda.es

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miércoles, 6 de diciembre de 2017

Alcalá en la Filatelia

En contra de lo que pudiera creerse, determinar cuantas veces ha aparecido Alcalá en la filatelia española no es sencillo. En primer lugar depende mucho del criterio a seguir, ya que si consideramos también a los personajes, o las obras de los mismos, relacionados de una u otra manera con nuestra ciudad, la lista podría llegar a hacerse muy larga; basta con recordar a Cervantes y El Quijote para constatarlo, aunque también tendríamos otros muchos personajes tales como Cisneros u otros arzobispos de Toledo, estudiantes ilustres de la universidad y un largo etcétera.
Sin embargo, si nos limitamos a considerar tan sólo los sellos dedicados específicamente a la ciudad de Alcalá, o bien a alguna de sus instituciones más ilustres, la lista se hace mucho más reducida.
He dividido el artículo en dos secciones, la dedicada a Alcalá y la dedicada a los personajes alcalaínos o vinculados a la ciudad.


Sellos de Temática Alcalaína



Este sello, dedicado a la fachada de la Universidad, o mejor dicho, del Colegio Mayor de San Ildefonso, fue editado en 1966 dentro de la tercera serie turística, formada por un total de diez valores dedicados a diferentes monumentos y paisajes naturales españoles. Los datos técnicos del sello son los siguientes: impreso en calcografía en colores azul y oliva, valor facial 2 pesetas, impreso en pliegos de 25 sellos de 33,2 x 28,8 mm. y con un dentado de 12 1/2 x 13. La tirada fue de quince millones de ejemplares.
La serie turística, a la que poco después acompañaron otra de características similares dedicada a los castillos (más efímera, pero recuperada a principios del siglo XXI) y una tercera de monasterios (con un formato más alargado, pero asimismo en calcografía), es a mi modo de ver una de las más interesantes de la filatelia española de su época. Iniciada en 1964 con una primera entrega de diez valores, se mantuvo ininterrumpidamente hasta 1970 y luego, de manera intermitente, hasta 1987, año en el que apareció su 16ª entrega. A partir de entonces desapareció como tal, aunque su hueco ha sido cubierto con posterioridad con sendas series dedicadas a los Paradores Nacionales y a las ciudades, monumentos y paisajes naturales declarados Patrimonio de la Humanidad.



Habría que esperar hasta 1994 (aunque la efeméride que se celebraba databa del año anterior) para encontrar un nuevo sello relacionado con Alcalá, aunque en esta ocasión se trató de una burda suplantación realizada por la Universidad Complutense de Madrid que, sin la menor justificación histórica, se arrogó un falso séptimo centenario de su fundación cuando en realidad no existió hasta el siglo XIX, como Universidad Central de Madrid, apropiándose no sólo de la historia de su predecesora, la Universidad alcalaína fundada en 1498 por el cardenal Cisneros, sino incluso (algo que no hizo la propia Universidad de Alcalá) de unos Estudios Generales creados en la ciudad complutense a finales del siglo XIII que, aunque pueden ser considerados como el precedente de la Universidad (la de Alcalá, evidentemente, no la de Madrid), en modo alguno fueron su inicio.
En lo que respecta a las características del sello, que reproduce el texto de la bula fundacional de los Estudios Generales, éste formó parte de una serie denominada Efemérides formada por un total de tres valores dedicados al cuarto centenario de la Fundación Carlos de Amberes, al quinto centenario de la fundación de Santa Cruz de Tenerife y al citado “séptimo centenario” de la fundación de la Universidad Complutense. Está impreso en huecograbado y offset, sus dimensiones son de 40,9 x 28,8 mm., el dentado es de 13 y 3/4 y fue impreso en pliegos de 50 sellos con una tirada de 2.500.000 ejemplares.



Tras la mixtificación anterior, en 2001 Correos homenajeó la concesión a Alcalá, en 1998, del título de Ciudad Patrimonio de la Humanidad con un motivo en el que se reproducen una fotografía de la fachada de la Universidad, o del Colegio Mayor de San Ildefonso, esta vez vista en escorzo, y otra parcialmente sobreimpresa de la estatua de Cervantes que se alza en la plaza del mismo nombre, sin que se pueda decir que desde el punto de vista estético se trate de una composición demasiado afortunada; pero al menos se trataba de un mérito real, y no usurpado como ocurría en el caso anterior.
En esta ocasión el sello formaba parte de un minipliego con doce motivos diferentes, todos ellos dedicados a diversos monumentos, ciudades, tradiciones y lugares españoles declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La técnica utilizada para la estampación fue el huecograbado, su tamaño es de 49,8 x 33,2 mm., el dentado es de 13 1/4 y la tirada fue de 1.200.000 ejemplares.



Esta vez tan sólo pasaron dos años hasta que, en 2003, Correos conmemoró el bicentenario de la fundación de la Academia de Ingenieros del Ejército, actualmente radicada en Hoyo de Manzanares pero cuya primera sede fue el antiguo colegio menor de San Basilio Magno de Alcalá, ubicado en la calle de los Colegios frente a la ermita del Cristo de los Doctrinos y actualmente ocupado por dependencias universitarias después de un largo período utilizado como prisión militar. Aunque la efeméride se refiera a la institución y no al edificio, el hecho de su utilización como motivo del sello junto con el escudo del Arma de Ingenieros justifica que sea recordado aquí.
El sello, que en esta ocasión no forma parte de ninguna serie, está impreso en huecograbado, tiene unas dimensiones de 40,9 x 28,8 mm. y un dentado de 13 y 3/4. Fue impreso en pliegos de 50 unidades y su tirada fue de 1.200.000 ejemplares.


Sellos de personajes Alcalaínos


I. Sellos dedicados a Cervantes

Como cabía esperar, la mayor parte de los sellos que conozco están dedicados lógicamente a Cervantes, y eso sin contar los de temática del Quijote, que ya de por sí solos merecerían un estudio propio que excede de las pretensiones de este trabajo. No obstante, puesto que resulta difícil, por no decir prácticamente imposible, encontrar un sello dedicado a Cervantes que no haga asimismo alusión a su obra, he optado por excluir aquellos motivos en los que la figura del escritor no aparece, aunque sí recogeré los sellos en los que aparecen simultáneamente autor y personaje.
A buen seguro la relación que expongo no será exhaustiva, pero por el momento es todo lo que he podido encontrar.



Estos cuatro sellos pertenecen a una serie de ocho emitida en 1916, en conmemoración del tercer centenario de la muerte de Cervantes. Son en total cuatro motivos distintos, todos ellos duplicados en diferentes colores, el primero de los cuales reproduce la estatua del escritor que se alza en la madrileña plaza de las Cortes, mientras que el segundo corresponde al famoso retrato apócrifo de Jáuregui. Los dos restantes, que no reproduzco aquí por ser ajenos a nuestro tema, son vistas de las fachadas de la Biblioteca Nacional y del Congreso de los Diputados.
Lo más curioso, quizá, de esta serie es que sus ocho valores carecen de valor facial, por lo que no pudieron a ser usados como franqueo de cartas; en el catálogo se los define de servicio oficial, lo cual supongo que habrá de entenderse como que fueron utilizados para la correspondencia interna entre las distintas dependencias de la administración pública.





En plena guerra civil, concretamente entre 1938 y 1939, el bando franquista emitió una serie de varias tarjetas postales que reproducían un retrato de Cervantes, todas iguales salvo en el color y en el importe del franqueo. Según los catálogos hubo dos variantes, sin pie de imprenta y con pie de imprenta, correspondiendo a los valores de 15 céntimos (violeta), 20 céntimos (castaño) y 45 céntimos (carmín), junto con uno de 15 céntimos, también violeta, habilitado para 20 céntimos.



Aunque en 1947 Correos celebró el cuarto centenario del nacimiento de Cervantes con la emisión de una serie conmemorativa, los tres sellos que la componen reproducen motivos alusivos a diferentes episodios del Quijote sin que la figura de Cervantes aparezca en ninguno de ellos, razón por la que, conforme al criterio anteriormente expuesto, no los recojo aquí. Así pues, es preciso saltar hasta 1958 para encontrarnos con una serie, correspondiente no a sellos españoles, sino del entonces Sahara español, con cuatro valores dedicados a Cervantes y a su obra. Dos de ellos -los reproducidos aquí-, con valores de 10 céntimos más una sobretasa de 5, de color rojo, y otro de 70 céntimos, verde, representaban un retrato del escritor, mientras los dos restantes recogían motivos del Quijote.



De 1961 es el siguiente sello, que reproduce parcialmente el monumento de la madrileña plaza de España y, más concretamente, las esculturas de Don Quijote y Sancho y tras ellas la sedente de Cervantes. Editado por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre dentro de una serie de 6 valores conmemorativa del cuarto centenario de la capitalidad de Madrid, todos ellos reproducen distintos monumentos de la capital española excepto uno, que lo hace con un retrato del rey Felipe II.



En esta ocasión el sello, dedicado como no al Quijote pero en el que aparece también un retrato de Cervantes, pertenece a la serie Europa de 1983, completada con un segundo valor dedicado al ingeniero español Leonardo Torres Quevedo.



Idéntico caso es el de este sello, aparecido en 2002 dentro de una hoja bloque denominada Correspondencia epistolar escolar y dedicada a distintos episodios de la historia de España. Su particularidad consiste en que la ilustración fue realizada por los conocidos viñetistas Gallego y Rey.



Esta etiqueta postal, perteneciente al nuevo sistema de franqueo introducido hace algunos años por Correos y de la cual no conozco su fecha de aparición, reproduce un retrato estilizado de Cervantes sin, como excepción, hacer alusión alguna al Caballero de la Triste Figura.

El cuarto centenario de la publicación de la primera parte del Quijote fue conmemorado en 2005 con una hoja bloque de cuatro sellos, todos ellos representando escenas de este libro, por lo cual siguiendo los criterios anteriormente expuestos no los reproduzco aquí al no aparecer en ellos ningún retrato de Cervantes. Diez años más tarde, en 2015, los responsables de Correos debieron pensar que era más importante dedicar sellos al centenario de la Real Federación Andaluza de Fútbol, a la capitalidad española de la gastronomía o al encaje de bolillos, que al cuarto centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote, puesto que ésta fue completamente ignorada.
No mucho mejor fue lo ocurrido en 2016 con el cuarto centenario de la muerte de Cervantes; aunque sí se dedicaron dos sellos a este evento, en lugar de recurrir a sus prestigiosos dibujantes Correos optó por reproducir los dibujos ganadores en el concurso Disello, en las categorías juvenil y general, realizados como cabe suponer por dibujantes aficionados. Además, al referirse la temática de la convocatoria al Universo de Cervantes, ambos fueron dedicados al Quijote, por lo que su autor volvió a ser una vez más ignorado.

Lógicamente, dada su relevancia a nivel internacional, han sido varios los países que han recordado en sus emisiones filatélicas al escritor alcalaíno. Ésta es una breve muestra de sellos de Argentina, Bolivia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, Panamá, República Dominicana, Francia y la antigua Unión Soviética, así como dos hojas bloque de Guinea Ecuatorial. Huelga decir que las emisiones internacionales dedicadas al Quijote precisarían por sí solas de todo un catálogo.


















II. Sellos dedicados al Cardenal Cisneros

Excepción hecha de Cervantes, la filatelia española ha sido sumamente avara con los personajes alcalaínos de relevancia nacional, dándose el sangrante caso de que ni tan siquiera el propio Manuel Azaña cuenta, al día de hoy, con ningún sello que recuerde a su figura.



Más suerte tuvo el cardenal Cisneros, al que le fue dedicado uno de los cuatro valores de la serie de Personajes españoles de 1963 junto con Raimundo Lulio, el cardenal Belluga y Recaredo. Llama la atención su elevado valor facial ya que, aunque estuviera destinado al correo aéreo, 50 pesetas era una cantidad muy elevada para la época, siendo habitualmente de unas 10 pesetas los valores más elevados de los sellos de las series de entonces.




Tendrían que pasar 46 años para que en 2017 Correos volviera a dedicar un sello al Cardenal, en esta ocasión con motivo del quinto centenario de su muerte, dentro de la serie de efemérides programada para este año junto con los dedicados al quinto centenario de la Gramática de Nebrija -que se publicó en Salamanca, no en Alcalá-, al cuarto centenario del nacimiento de Murillo, al 450º aniversario del Camino Español, al 150º aniversario del nacimiento de Vicente Blasco Ibáñez y al 20º aniversario de la reapertura del Teatro Real.
Pese al casi medio siglo que separa a ambos motivos ciertamente la espera mereció la pena, puesto que el sello, con la tarifa correspondiente al franqueo destinado a la Unión Europea, no pudo resultar más alcalaíno con un primer plano de la estatua que se alza en la plaza de San Diego y el fondo compartido por la portada de la Biblia Políglota Complutense y una vista parcial de la fachada de la Universidad, ambas obras suyas.


III. Sellos dedicados a otros personajes complutenses



No fue España (otro flagrante olvido, no menos grave que el de Azaña), sino Gran Bretaña, quien dedicó este sello a Catalina de Aragón, la infortunada hija de los Reyes Católicos nacida, no lo olvidemos, en el palacio arzobispal complutense y convertida en reina consorte de Inglaterra tras su matrimonio con Enrique VIII.



Tampoco fue España, sino Chile, quien en 1984 dedicó un sello al explorador Pedro Sarmiento de Gamboa, en esta ocasión en conmemoración del cuarto centenario de su histórico viaje por el estrecho de Magallanes.

Artículo sacado del gran blog  http://www.jccanalda.es
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